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Gaming en 4K

PlayStation 4 Pro y Xbox One X son las consolas con las que tanto Sony como Microsoft respectivamente promocionan la posibilidad de jugar a resolución 4K. Ambas cuentan con un interesante catálogo de videojuegos que saquen partido de dicha resolución y por supuesto de muchas más opciones como HDR, mejor iluminación y un largo número de características. No obstante, y por mucho que cuentes con una u otra consola, si tu flamante TV 4K no está perfectamente configurada de poco les va a servir que pongas un juego ya sea de Xbox One X o PlayStation 4 Pro. Es por eso que en los próximos renglones encontraras toda una serie de consejos y tips para sacar el máximo provecho a tu Televisión 4K.

Los pasos a seguir.

Puede que te guste mucho alguna de las configuraciones de tu TV, pero asúmelo, vas a jugar a videojuegos y por ende necesitarás la menor latencia posible. Al contrario que en los monitores, las TV tienden a contar con todo tipo de efectos que, aunque en películas o series lucen espectacular, en los juegos puede arruinarnos la experiencia en términos de control. El modo juego elimina precisamente dichos efectos de post procesado, tonalidades y un largo etcétera. Jugar con el brillo y el color puede ser uno de los mayores retos para los usuarios a la hora de encontrar las tonalidades adecuadas. No obstante, y por si todavía no lo conoces, se recomienda que el contraste esté ubicado en torno a 70; mientras que el brillo y color ronden en el 30.

Para poder jugar a 4K de manera fluida necesitamos que nuestra pantalla o monitor cumpla con una serie de requisitos. Uno de los más importantes son los hertz. La tasa de refresh nunca debe estar por debajo de los 60 Hz, aunque existen bastantes modelos que suben hasta los 75 Hz.

Por otro lado, debemos ser realistas: no por tener una pantalla gigante vamos a ver mejor nuestros juegos. ¿A qué distancia vas a jugar? ¿En un salón o en tu cuarto? Si estás pegado a la pantalla verás los píxeles, quieras o no. Y, si te alejas demasiado, tampoco podrás disfrutar de ese extra de resolución. Nuestra recomendación es que busques un monitor de 43 - 49 pulgadas, pero tampoco te preocupes si es de 32.

Otro requisito: el brillo. Recomendamos que, como mínimo, tenga 300 cd/m2 (candelas por metro cuadrado). Este determina la cantidad de iluminación que son capaces de arrojar los píxeles del panel. A mayor valor, mayor capacidad de contraste, tanto en el rango de los negros como en las zonas iluminadas. Por último, cabe destacar uno de esos elementos que se olvidan por simple ignorancia: el cableado. Necesitamos usar siempre cables HDMI compatibles con el último protocolo de transferencia, rango completo con HDR y capaces de reproducir a 4K, sin cuellos de botella ni artefactos raros en la transferencia de imagen.

¿Y el audio?

Ya no se trata sólo de imagen: el audio también es un elemento muy importante. Así que necesitamos un cable que sea capaz de transmitir los diferentes formatos digitales compatibles, desde 2.0 (estéreo/mono), 2.1, 5.1, 7.1, DTS-HD Master Audio, Dolby TrueHD y Dolby Digital. La manera de despreocuparse más rápido de este tema es con una TCL S4015, S412 o serie P ya que cuentan con todas las características para disfrutar al máximo tus juegos en la mejor resolución y vivir una experiencia en gaming como ninguna otra.